Apuestas con bitcoin 2026: lo que se pierde al salir de la licencia española

Updated noviembre 2026
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Persona de espaldas comparando una web en el portátil con un documento normativo impreso
Antes de depositar en bitcoin conviene saber qué protección queda atrás.

Las apuestas con bitcoin 2026 solo existen en España fuera del marco de la DGOJ. La razón es normativa: la cuenta de juego de una casa con licencia tiene que ir en euros, y ningún operador autorizado acepta criptomonedas. Quien busca apostar con bitcoin acaba en 20Bet, 22Bet o BetLabel, tres marcas con un mismo dueño, TechSolutions Group N.V., multado con 10.000.000 € como reincidente. Ahí no hay elección real.

Salir de la licencia española tiene un precio, y se paga por varias vías. Desaparecen la autoprohibición del RGIAJ y los límites de depósito, de modo que nada frena a quien ya había decidido parar. Los bonos pierden más de la mitad de su valor en el rollover: de los 122 € de 22Bet quedan 35 €, y de los 100 € de 20Bet, apenas 51 €. Al cambiar bitcoin por euros, Hacienda reclama entre el 19 % y el 30 % de la ganancia. Y las webs pueden aparecer bloqueadas desde España.

Apuestas con bitcoin en España: solo existen fuera de la licencia

Las apuestas con bitcoin no tienen hueco en el mercado regulado español, y el motivo está en el reglamento, no en una decisión comercial de las casas. El artículo 35.2 del Real Decreto 1614/2011 establece que la cuenta de juego de un operador con licencia de la DGOJ va en euros. El bitcoin no cabe. Por eso ninguna casa supervisada en España lo acepta, y las marcas que sí lo admiten (20Bet, 22Bet y BetLabel) operan con licencias de Curazao o Kahnawake, sin autorización de la DGOJ. Quien deposita en criptomoneda no se limita a elegir otro método de pago: cambia de jurisdicción.

Lo primero que se queda al otro lado de esa frontera es la autoprohibición. La inscripción en el RGIAJ cierra al jugador las puertas de todas las casas con licencia española a la vez, porque es una obligación que pesa sobre quien opera bajo la DGOJ. Estas webs no tienen acceso a ese registro. El alta de una persona autoexcluida no tropieza allí con ningún filtro, y la herramienta que eligió para protegerse deja de funcionar justo cuando más falta le haría.

Con los límites de depósito del artículo 36 ocurre lo mismo. Dentro del marco con licencia, el operador está obligado a aplicarlos y fijan un techo a lo que el jugador puede ingresar. Fuera de él no existe esa obligación exigible desde España, de modo que el único freno real pasa a ser el saldo del propio monedero.

¡Atención! Sin acceso al RGIAJ ni límites del art. 36, nada impide que una persona autoexcluida siga depositando en estas casas. La protección que rige en el mercado con licencia no acompaña al jugador cuando paga en bitcoin.

El mismo decreto controla cómo se paga. Su artículo 37.2 prohíbe los medios de pago que encubran crédito, es decir, los que permiten apostar un dinero que en realidad es prestado. Se trata de un filtro sobre la procedencia del depósito que solo obliga al operador autorizado. En una casa de Curazao, los métodos que se aceptan dependen únicamente de sus propias condiciones, y ninguna norma española revisa esa lista.

Que una web admita registros desde España no significa que esté autorizada para ello. 20Bet, 22Bet y BetLabel no excluyen al público español en sus condiciones, pero esa tolerancia comercial no equivale a una licencia: la única autorización válida para ofrecer apuestas en España es la de la DGOJ, y ninguna de las tres la tiene. La distinción importa porque toda la protección del jugador español —identidad contrastada, límites, reclamación ante el regulador— cuelga de esa licencia, no de la voluntad de la casa.

La pérdida alcanza al catálogo de eventos. Desde el 23 de julio de 2019, una resolución de la DGOJ de 11 de julio de ese año prohíbe apostar en eventos de menores, una regla que las casas con licencia tienen que respetar. A una web sin autorización española esa resolución no le impone nada, así que la presencia de esos mercados queda a criterio del operador.

¿Se puede apostar con bitcoin en una casa con licencia en España?

No de forma directa. La única vía dentro del mercado regulado consiste en vender antes la criptomoneda y depositar euros mediante un método admitido por el operador. Esa conversión no es neutra: el cambio de bitcoin a euros genera una ganancia o una pérdida patrimonial que debe declararse, aunque nunca llegue a apostarse. A cambio, la cuenta queda cubierta por la consulta al RGIAJ, por los límites de depósito del artículo 36 y por la prohibición de medios de pago que encubran crédito, tres piezas que fuera de la licencia no existen.

Tres maquetas web idénticas unidas por un hilo a una misma carpeta
Tres nombres distintos, una sola empresa detrás.

Casas de apuestas que aceptan bitcoin: tres marcas y un solo dueño

Las casas de apuestas bitcoin accesibles desde España que cumplen tres condiciones a la vez son tres: tener licencia de Curazao o de Kahnawake, aceptar bitcoin y no excluir a España en sus condiciones. Ninguna dispone de licencia de la DGOJ, y las tres pertenecen a TechSolutions Group N.V., sociedad registrada en Curazao. Son 20Bet, con licencia de la Curaçao Gaming Authority; 22Bet, con licencias de la Kahnawake Gaming Commission y de la Curaçao Gaming Authority; y BetLabel, con esas mismas dos licencias. Se ordenan según el valor estimado del bono deportivo de cada una.

Comparar estas marcas se parece poco a comparar competidores. Las tres invocan la misma licencia de Curazao, la OGL/2024/590/0758, y 22Bet y BetLabel comparten además la 00882 de Kahnawake. La DGOJ sancionó a la matriz, no a una web concreta: 10.000.000 € de multa e inhabilitación de dos años por operar sin licencia en España, según el anuncio del 6 de mayo de 2025. Quien abandona una de estas casas por desconfianza y abre cuenta en otra sigue tratando con la misma empresa. Cambia el logotipo, nada más.

Las diferencias reales entre las tres se concentran en el depósito de entrada, las condiciones del bono y la oferta deportiva, y son las que deciden si la cuenta sirve para apostar con bitcoin de forma habitual u ocasional. Hay, eso sí, una similitud incómoda que pesa sobre cualquier comparación: las condiciones de cobro apenas se publican, los porcentajes de pago no figuran por ninguna parte y la única vía de reclamación pasa por la propia casa o por las autoridades de Curazao o Kahnawake que concedieron la licencia. En el mercado con licencia de la DGOJ esos tres datos —plazos de cobro, reglas de liquidación y un regulador al que acudir— son parte del servicio. Aquí forman parte del riesgo.

Operador Licencia Depósito mínimo Bono Rasgo distintivo
20Bet Curazao (OGL/2024/590/0758) 10 € 100 % hasta 100 €, rollover 5x en combinadas de 2+ selecciones Apuestas en directo, Bet Builder y cash out
22Bet Kahnawake (00882) y Curazao (OGL/2024/590/0758) 1 € 100 % hasta 122 €, rollover 5x en combinadas de 3+ selecciones Más de 600 mercados en los partidos principales
BetLabel Curazao (OGL/2024/590/0758) y Kahnawake (00882) 10 € — Más de 70 deportes y retiros en Bitcoin y Ethereum

Las cifras de cabecera no coinciden con lo que se obtiene al entrar. El bono de 22Bet es mayor, pero exige combinadas de al menos tres selecciones con cuota mínima de 1,40 en cada una, lo que fija una cuota total mínima de 2,74 por apuesta, frente al 2,00 que pide 20Bet con solo dos selecciones. El depósito de 1 € resulta igual de engañoso: al tratarse de un 100 % del primer ingreso, ese euro desbloquea un euro de bono, y llegar a los 122 € obliga a depositar 122 €.

20Bet

20Bet opera desde 2020 con la licencia OGL/2024/590/0758 de la Curaçao Gaming Authority, a nombre de TechSolutions Group N.V. (registro 144920 en Curazao), y sin licencia de la DGOJ. En el apartado en vivo ofrece apuestas en directo, Bet Builder, cash out y aplicación propia. Admite once criptomonedas, entre ellas Bitcoin, Ethereum, Tether y Solana, con un depósito mínimo de 10 €. El bono de bienvenida duplica el primer depósito hasta 100 €, con un rollover de 5 veces su importe en combinadas de al menos dos selecciones y cuota total mínima de 2,00.

Encaja con el apostante que sigue partidos en directo y quiere cerrar posiciones con cash out, y su rollover es el menos exigente del grupo. Las condiciones aprietan de todos modos: liberar el bono máximo supone apostar 500 € en 7 días, unos 71,43 € diarios en combinadas. La contrapartida legal pesa más que el bono. Sin licencia española no existe acceso al RGIAJ ni a los límites de depósito del artículo 36, y la empresa que la explota es la misma que recibió la multa de 10.000.000 € y la inhabilitación de dos años.

22Bet

22Bet funciona con la licencia 00882 de la Kahnawake Gaming Commission, concedida el 19 de mayo de 2021, y con la OGL/2024/590/0758 de Curazao, sin licencia de la DGOJ. Pertenece a TechSolutions Group N.V., aunque los pagos se canalizan a través de TechSolutions (CY) Group Limited, con sede en Chipre. Acepta Bitcoin, Bitcoin Cash, Litecoin, Dogecoin, Dash, Ethereum y Jeton, y anuncia más de 600 mercados en los partidos principales. Su bono duplica el primer depósito hasta 122 €, con un rollover de 5 veces su importe en combinadas de al menos tres selecciones y un plazo de 7 días.

Su punto fuerte es la profundidad de mercados en los grandes partidos, útil para quien apuesta a córners, tarjetas o jugadores. El reclamo del depósito de 1 € tiene poco recorrido, ya que el bono completo exige ingresar 122 €. El rollover en triples es el más caro de los dos bonos, porque cada selección añadida a una combinada reduce el retorno esperado. Comparte con 20Bet la sanción de la matriz y la falta de RGIAJ y de límites del artículo 36. Al depositar, el cargo lo emite una sociedad chipriota distinta de la titular de la licencia, un detalle que conviene revisar antes de reclamar un pago.

BetLabel

BetLabel es la marca más reciente del grupo: opera desde 2024 con la licencia OGL/2024/590/0758 de Curazao y la 00882 de Kahnawake, a nombre de TechSolutions Group N.V. (registro 144920), y sin licencia de la DGOJ. Cubre más de 70 deportes e incluye mercados de jugador en ligas europeas. Combina criptomonedas con medios convencionales: acepta tarjetas, Skrill, Neteller y Jeton junto a Bitcoin y Ethereum, con un depósito mínimo de 10 €.

Resulta la opción más lógica para quien apuesta en deportes minoritarios o en estadísticas individuales de futbolistas, y para quien prefiere retirar en Bitcoin o Ethereum sin depender de una sola moneda. Las condiciones de cobro restan comodidad: la retirada mínima es de 20 €, el doble del depósito mínimo, y la casa exige verificación de identidad antes del primer retiro relevante. En la práctica, quien deposita en bitcoin buscando discreción acabará entregando su documentación igualmente. La sanción de 10.000.000 € anunciada el 6 de mayo de 2025 le afecta en los mismos términos que a las otras dos marcas.

Apuestas deportivas con bitcoin: cada selección añadida encarece la apuesta

Pagar en bitcoin no altera la aritmética del boleto. En las apuestas deportivas con bitcoin, igual que en las de cualquier otra moneda, la casa incluye un margen dentro de cada cuota, y al combinar selecciones ese margen no se suma: se multiplica. Ninguna de las tres marcas publica el suyo, de modo que el cálculo parte de un supuesto, un pago del 95 % por selección. Equivale a que, de cada 100 € apostados en simples, vuelvan de media 95 € al apostante y la casa retenga 5 €. La cifra no describe a un operador concreto, sino que sirve como vara de medir.

Una doble encadena dos descuentos de ese tamaño: 0,95 × 0,95 deja la devolución en el 90,25 %. Con una tercera selección el producto cae a 0,857, es decir, un 85,7 %. Traducido a dinero, el coste pasa de 5 € a 9,75 € y después a 14,3 € por cada 100 € apostados. Casi se triplica. Lo engañoso es que el boleto luce mejor a cada paso, con una cuota total más alta y un premio potencial mayor, mientras la porción que se queda la casa crece con cada partido añadido.

Esta diferencia deja de ser teórica en cuanto entra en juego un bono, porque las condiciones de liberación fijan el formato de apuesta. 20Bet admite combinadas de al menos dos selecciones con cuota total mínima de 2,00; 22Bet exige al menos tres, cada una a 1,40 como mínimo. Cada formato, con su devolución, su coste y la casa que lo pide, queda así:

Tipo de apuesta Devolución con 95 % por selección Coste por cada 100 € Casa que la exige en el rollover
Simple 95 % 5 € No computa en 20Bet ni en 22Bet
Doble 90,25 % 9,75 € 20Bet (mínimo admitido, cuota total 2,00)
Triple 85,7 % 14,3 € 22Bet (mínimo exigido, 1,40 por selección)

La condición de 22Bet obliga a apostar en la fila más cara. Frente a la doble que acepta 20Bet, la triple cuesta 4,55 € más por cada 100 € movidos, un 46,7 % adicional sobre los 9,75 €. El matiz de 20Bet tampoco es menor: dos selecciones son su mínimo, no su máximo, y quien arma triples por costumbre paga voluntariamente la tarifa de 22Bet. Ninguna de las dos acepta simples, el formato barato, para cumplir el rollover.

El cuadro completo incluye una fila invisible: la apuesta simple. Es el formato que menos margen acumula, con un coste de 5 € por cada 100 € bajo el mismo supuesto, y sin embargo queda excluido de la liberación en las dos casas. El diseño de ambos bonos empuja hacia el boleto largo no porque sea mejor para el jugador, sino porque es el que más veces hace pasar el dinero por el margen de la casa. Cada euro del rollover paga el peaje dos o tres veces antes de desbloquear el saldo.

Vista desde la cuota mínima de 22Bet, la triple muestra el problema de otro modo. Tres selecciones a 1,40 dan una cuota total de 2,744, que parece casi triplicar lo apostado. Con el pago supuesto del 95 %, cada cuota de 1,40 corresponde a una probabilidad real del 67,9 % (0,95 / 1,40), y las tres juntas aciertan solo un 31,3 % de las veces. Fallan siete de cada diez. La doble de 20Bet a cuota 2,00 acierta, bajo el mismo supuesto, un 45,1 % de las veces. En las apuestas de fútbol con bitcoin, donde resulta tentador rellenar la combinada con favoritos a cuota baja, ese cálculo desmonta la idea de que sumar «partidos seguros» sale barato.

Llevado al ritmo que exige el rollover, el cálculo se vuelve físico. Los 610 € del bono máximo de 22Bet, movidos en triples de 10 €, suponen 61 boletos en siete días, casi nueve al día, sabiendo de antemano que cada uno acierta de media un 31,3 % de las veces. Los 500 € de 20Bet en dobles de 10 € son 50 boletos, algo más de siete al día, con un 45,1 % de acierto esperado. En ambos casos la semana entera gira alrededor de la casa, y una mala racha en los primeros días deja solo dos salidas: aumentar el importe por boleto para llegar a tiempo o renunciar al bono y al saldo que quede bloqueado con él.

¿Conviene hacer combinadas para liberar un bono?

Solo en la medida en que el bono lo obliga. Cada selección por encima del mínimo exigido añade coste sin acelerar la liberación, porque el rollover se mide en importe apostado y no en cuota. Si las condiciones imponen triples, conviene comparar ese coste con el valor real del bono antes de aceptarlo. En concreto: 22Bet no deja alternativa, porque exige tres selecciones por boleto, mientras que en 20Bet la doble cumple el requisito y añadir una tercera selección es pagar voluntariamente un peaje que nadie reclama. La regla práctica es jugar siempre la combinada más corta que admitan las condiciones, con la cuota ajustada al mínimo permitido.

Manos con lápiz haciendo cuentas en un cuaderno junto a una calculadora
Hechas las cuentas, el bono se queda en una fracción de lo anunciado.

Bonos para apostar con bitcoin: de 122 € quedan 35 € y nada es gratis

Las apuestas con bitcoin «con regalo» se anuncian con la cifra más alta de la oferta: 122 € en 22Bet, que opera con licencias de Kahnawake y Curazao, y 100 € en 20Bet, con licencia de Curazao. Ninguna de las dos tiene licencia de la DGOJ. Esa cifra marca el techo del bono, no lo que vale. El valor aparece al descontar lo que cuesta mover el rollover, y para calcularlo hace falta una hipótesis, porque estas casas no publican su margen: un pago supuesto del 95 % por selección. Con esa base, el bono de 22Bet consume 87 € en apuestas y deja 35 €, mientras que el de 20Bet conserva 51 €.

La diferencia está en las condiciones, no en el importe. 22Bet exige apostar 5x el bono en combinadas de al menos tres selecciones con cuota mínima de 1,40 cada una. 20Bet pide el mismo 5x, pero acepta dobles con cuota total mínima de 2,00. Cada selección añadida multiplica la devolución esperada otra vez por 0,95, de modo que la triple obligatoria pesa sobre cada euro del rollover.

Paso 1

El rollover de 22Bet es de 5 × 122 € = 610 € que deben apostarse en combinadas de tres selecciones o más.

Paso 2

Con un pago del 95 % por selección, una triple devuelve 0,95 × 0,95 × 0,95 = 85,7 % de lo apostado. El coste es del 14,3 % por apuesta.

Paso 3

Sobre 610 € apostados, el 14,3 % supone 87 € de coste esperado. De los 122 € del bono quedan 35 € de valor real. Con el mismo método, 20Bet pide 500 € en dobles al 90,25 % de devolución, con un coste de 48,75 €, y deja 51 €.

El bono con el titular más pequeño termina valiendo 16 € más. Menos bono, más dinero. Eso sí, la ventaja de 20Bet depende de jugar dobles: quien estire la combinada a tres o cuatro selecciones por gusto acaba pagando el mismo peaje que en 22Bet sin que nadie se lo exija. La cuota mínima de 22Bet tampoco es inocua, porque 1,40 elevado a tres obliga a triples con una cuota total de al menos 2,74, lo que concentra el resultado en apuestas que fallan a menudo.

El plazo agrava el cálculo. Ambas ofertas dan siete días, así que liberar el bono de 22Bet obliga a mover unos 87,14 € diarios en triples, y el de 20Bet, 71,43 € diarios en dobles. Es un ritmo que empuja a apostar más y más rápido, justo en casas sin acceso al RGIAJ ni a los límites de depósito del art. 36. Para quien ya tiene dificultades para frenar, esa combinación de prisa y ausencia de topes es el verdadero coste del bono.

El supuesto del 95 % es, si acaso, generoso. Si el pago real por selección fuera del 93 %, la triple de 22Bet devolvería 0,93³ = 80,44 % y el rollover de 610 € costaría 119,3 €: el bono de 122 € se quedaría en unos 2,7 € de valor. Con el mismo ajuste, la doble de 20Bet devuelve 0,93² = 86,49 %, los 500 € cuestan 67,5 € y el bono de 100 € conserva 32,5 €. La jerarquía no cambia, pero el margen de maniobra sí: dos puntos menos de devolución convierten el bono mayor en casi un gesto simbólico. Sin un margen publicado, esa horquilla es la incertidumbre con la que se firma.

Tampoco hay nada «gratis» en el punto de partida. Los dos bonos son un 100 % del primer depósito, de modo que los 122 € de 22Bet solo llegan si el apostante ingresa antes 122 € propios. El depósito mínimo de 1 € que anuncia la casa existe, pero con él el bono es de 1 €. En 20Bet, para obtener los 100 € completos hay que depositar 100 €, aunque el mínimo para optar a la oferta sea de 10 €.

¿Existen apuestas con bitcoin gratis?

Ninguna de las ofertas de 20Bet y 22Bet funciona sin depósito. Ambas duplican el primer ingreso y bloquean el saldo extra hasta completar el rollover en siete días. Lo más parecido a una apuesta gratis es ese saldo condicionado, que desaparece si el plazo vence antes de cumplir las condiciones. El depósito mínimo de 1 € de 22Bet tampoco cambia la lectura: con él, el bono es de 1 €, y para alcanzar los 122 € del titular hay que ingresar 122 € propios. El dinero «gratis» de estos anuncios es siempre dinero del apostante que la casa devuelve con requisitos.

¿Cuánto vale realmente un bono de bienvenida?

Su valor equivale al importe del bono menos el coste del rollover: multiplicador por bono por la pérdida esperada de la apuesta exigida. Esa pérdida resulta de elevar el pago por selección al número de selecciones. Si el pago real fuera inferior al 95 % supuesto, los 35 € de 22Bet serían todavía menos: con un 93 % por selección, el rollover de 610 € en triples consume 119,3 € y el bono queda en unos 2,7 €. La cifra del anuncio, en cambio, siempre es la misma, porque se calcula antes de que el margen haga su trabajo.

Apostar con bitcoin: el depósito es rápido y Hacienda llega al volver a euros

Apostar con bitcoin empieza por la parte sencilla. Con 1 € queda activado el bono de 22Bet, mientras que 20Bet y BetLabel fijan el depósito mínimo en 10 €. Lo complicado aparece después, cuando el saldo regresa a euros y cada conversión deja una cuenta pendiente con Hacienda. Entre el primer depósito y la última retirada conviven dos operaciones que el fisco trata por separado: la apuesta en sí y el cambio de moneda que la rodea.

Cómo se deposita y se cobra con bitcoin, paso a paso

El proceso se parece en las tres marcas, porque comparten operador. Primero hace falta comprar la criptomoneda en una plataforma de cambio, y esa compra es el momento en que empieza a correr el reloj fiscal: todo lo que la moneda suba desde entonces tributará al convertirla a euros o a otra moneda. Después, la criptomoneda se traslada a un monedero propio o se mantiene en la plataforma. En la casa, el depósito consiste en copiar la dirección que genera el cajero, o escanear su código QR, y enviar la cantidad desde el monedero; el saldo aparece cuando la red confirma la operación. El cobro invierte el camino: la casa envía a la dirección del jugador, y la conversión a euros cierra el ciclo con su correspondiente ganancia o pérdida patrimonial.

Cada eslabón deja un rastro distinto. La plataforma de cambio registra la compra, la cadena de bloques registra la transferencia y la casa registra el depósito asociado a una cuenta con nombre y apellidos. BetLabel, además, exige verificar la identidad antes del primer retiro relevante, así que la idea del anonimato total no sobrevive al primer cobro. Y un detalle de caja conviene tenerlo presente desde el principio: la retirada mínima de BetLabel es de 20 €, el doble que su depósito mínimo, de modo que un saldo pequeño puede quedar atrapado por debajo del umbral de salida.

La oferta de monedas varía mucho de una marca a otra, aunque las tres pertenezcan a TechSolutions Group N.V. Importa más de lo que parece. Quien guarda una criptomoneda que la casa no admite tiene que cambiarla antes de depositar, y ese cambio ya cuenta para Hacienda. La tabla recoge los medios que cada operador declara; un guion indica que la moneda no figura entre ellos.

Criptomoneda 20Bet 22Bet BetLabel
Bitcoin Sí Sí Sí
Ethereum Sí Sí Sí
Litecoin Sí Sí —
Dogecoin Sí Sí —
Bitcoin Cash — Sí —
Dash — Sí —
Tether Sí — —
Binance Coin Sí — —
Ripple Sí — —
Cardano Sí — —
Solana Sí — —
Chainlink Sí — —
Polkadot Sí — —

Solo Bitcoin y Ethereum funcionan en las tres casas. 20Bet acepta once monedas, siete de ellas en exclusiva, entre ellas Tether y Solana. 22Bet se queda con seis y es la única que admite Bitcoin Cash y Dash, además de la pasarela Jeton como opción convencional. BetLabel no va más allá de las dos principales, aunque compensa con tarjetas, Skrill y Neteller para quien no quiera mover criptomonedas en cada operación. Para entrar en BetLabel con Solana, la moneda debe convertirse primero en bitcoin o en ethereum, y esa conversión tiene consecuencias fiscales antes de que se haya hecho una sola apuesta.

Cambiar bitcoin por euros, o por otra criptomoneda, genera una ganancia o una pérdida patrimonial que se integra en la base del ahorro, gravada del 19 % al 30 %. Para el fisco, pasar de Solana a Ethereum equivale a vender por euros. Por cada 100 € de ganancia en ese cambio se pagan entre 19 € y 30 € de impuesto, según el tramo en el que caiga el contribuyente. Ni siquiera hace falta apostar. El hecho imponible puede producirse en el propio depósito, cuando la moneda ha subido desde que se compró y se entrega a la casa a un valor mayor.

La asimetría se nota en una temporada mala. El art. 33.5.d de la Ley 35/2006 solo permite compensar las pérdidas de juego con ganancias de juego del mismo año y hasta su importe. Una racha perdedora no rebaja la ganancia obtenida al cambiar bitcoin, ni se arrastra al ejercicio siguiente. El apostante que pierde con las cuotas pero gana con la revalorización de la moneda tributa por lo segundo, y lo primero no le sirve de nada fuera del propio juego.

Un ejemplo con cifras redondas lo deja claro. Quien compra bitcoin por 1.000 €, lo deposita cuando vale 1.200 € y lo pierde todo en apuestas sigue debiendo impuestos por la ganancia patrimonial de 200 € producida entre la compra y el depósito: entre 38 € y 60 € según el tramo del 19 % al 30 %. La pérdida total de los 1.200 € en juego no toca esa deuda, porque solo podría compensar ganancias de juego del mismo año, y no las hubo. El resultado del año es saldo de juego en negativo y factura fiscal en positivo, las dos cosas a la vez.

El último umbral es el patrimonial. Quien tenga más de 50.000 € en criptomonedas custodiadas en el extranjero a cierre de año presenta el modelo 721. Las tres casas dependen de una sociedad de Curazao, y los pagos de 22Bet pasan por TechSolutions (CY) Group Limited, con sede en Chipre: ningún eslabón de la cadena está en España. Quien acumule importes altos fuera del país tiene que revisar esa cifra cada 31 de diciembre, no solo en primavera.

La retirada desmonta otra idea extendida, la del anonimato. BetLabel permite cobrar en Bitcoin y Ethereum, pero exige verificar la identidad antes del primer retiro relevante y fija la retirada mínima en 20 €, el doble de su depósito mínimo. Un depósito de 10 € tiene que duplicarse antes de poder salir de la casa. Si se queda en 15 €, no hay retirada posible.

Qué hacer

  • Anotar fecha, importe en euros y moneda de cada cambio de bitcoin a euros o a otra criptomoneda.
  • Depositar en una moneda que la casa acepte, para no añadir un cambio intermedio que tributa.
  • Revisar a cierre de año si las criptomonedas custodiadas en el extranjero superan 50.000 €.
  • Tener lista la documentación de identidad antes del primer retiro relevante en BetLabel.

Qué evitar

  • Tratar el paso de una criptomoneda a otra como un movimiento neutro.
  • Contar con las pérdidas de juego para reducir la ganancia del cambio de moneda.
  • Dejar en BetLabel un saldo inferior a 20 € con la idea de retirarlo.
  • Dar por hecho que depositar en bitcoin evita identificarse ante la casa.

¿Hay que declarar las ganancias de apostar con bitcoin?

Sí, y por partida doble. Lo ganado en las apuestas es renta de juego, y la diferencia de valor de la moneda al convertirla es ganancia patrimonial, integrada en la base del ahorro y gravada entre el 19 % y el 30 %. Son dos cálculos independientes: un año puede salir positivo en uno y negativo en otro, y cada resultado se declara por su propio camino. Las pérdidas de juego solo compensan ganancias de juego del mismo año, así que no sirven para reducir la ganancia del cambio de moneda. Y quien supere los 50.000 € en criptomonedas custodiadas en el extranjero al cierre del ejercicio añade el modelo 721 a la lista de obligaciones.

Hombro y mano de una persona ante un portátil con una página en gris que no carga
Sin licencia española, el acceso puede cortarse de un día para otro.

Apuestas online con bitcoin: por qué estas webs pueden dejar de cargar

Hacienda pide cuentas una vez al año. El otro riesgo de las apuestas online con bitcoin puede presentarse cualquier tarde, al teclear la dirección de la casa y encontrar una página que no responde. No es un fallo técnico. Para la DGOJ, un operador que acepta clientes en España sin su licencia comete una infracción, y el castigo previsto combina tres piezas: multa de 5.000.000 €, dos años de inhabilitación y cierre de las webs. Esa última pieza es la que nota el apostante, porque convierte una sanción administrativa en un acceso cortado desde cualquier conexión española.

TechSolutions Group N.V. ya pasó por ese procedimiento, y no por primera vez. La sanción anunciada el 6 de mayo de 2025 la trató como reincidente y fijó la multa en 10.000.000 €, el doble de la cifra de referencia, junto con la inhabilitación de dos años. Esa sociedad de Curazao es la dueña de 20Bet, 22Bet y BetLabel, de modo que la orden no recae sobre una marca suelta: alcanza a toda la oferta de apuestas en línea con bitcoin al alcance del jugador español. Si una de las tres deja de cargar, nada sugiere que las otras dos queden a salvo, porque comparten titular y la misma licencia de Curazao.

Lo que se corta es el acceso, no la relación con el dinero. El saldo sigue registrado en una cuenta de la empresa sancionada y, en el caso de 22Bet, los pagos se canalizan a través de otra sociedad, TechSolutions (CY) Group Limited, con sede en Chipre. La DGOJ no supervisa a estos operadores y ya los ha sancionado. Frente a una página caída, la salida tentadora es buscar otra dirección de la misma marca o disfrazar la ubicación de la conexión.

Eludir el bloqueo no levanta la sanción: el saldo sigue depositado en una casa que la DGOJ ha multado e inhabilitado, y ningún regulador español atenderá una reclamación por un retiro que no llega. Cada euro que se deja en la cuenta tras entrar por una vía alternativa queda expuesto a ese riesgo.

La cronología pesa más que la cuota. Cuanto mayor sea el saldo acumulado el día en que la web deja de abrir, más dinero depende de la buena voluntad de un operador inhabilitado. En las apuestas deportivas en línea con bitcoin, eso convierte cada retiro aplazado en exposición: ganar el sábado y dejar el premio en la cuenta para la jornada siguiente equivale a mantenerlo en manos de una empresa que la DGOJ ya castigó como reincidente.

La disciplina de caja, en este contexto, vale más que cualquier bono. Retirar con frecuencia y mantener bajo el saldo aparcado reduce la exposición a un bloqueo súbito, aunque no la elimina: la retirada mínima de 20 € de BetLabel y la verificación previa al primer cobro relevante marcan un suelo por debajo del cual el dinero ni siquiera puede moverse. Y cada retirada que vuelve a euros suma un apunte más en la lista que Hacienda revisará en la siguiente declaración.

¿Por qué una casa de apuestas con bitcoin no carga desde España?

Porque ninguna casa que acepta bitcoin tiene licencia de la DGOJ, y el regulador puede ordenar el cierre de las webs de quien opera sin ella. La sanción de referencia combina multa de 5.000.000 €, inhabilitación de dos años y cierre de los dominios. 20Bet, 22Bet y BetLabel pertenecen a TechSolutions Group N.V., sancionada en 2025 como reincidente con 10.000.000 €, así que cualquiera de las tres puede quedar inaccesible desde una conexión española, y con ella el saldo que no se haya retirado a tiempo.

Lo que queda de apostar con bitcoin cuando se hacen las cuentas

Bloqueos aparte, el balance de las tres casas tiene una columna de haberes que no conviene despreciar. 22Bet admite depósitos desde 1 €, 20Bet trabaja con once criptomonedas distintas y suma Bet Builder, cash out y aplicación propia, mientras que BetLabel cubre más de 70 deportes con retiradas en Bitcoin y Ethereum. Son ventajas de comodidad. Ninguna añade un euro al saldo esperado del apostante, y todas se pagan con algo que la licencia española ofrecía y que fuera de ella no tiene sustituto.

Puestos en relación con el depósito que exigen, los dos bonos de bienvenida cuentan una historia distinta de la que anuncian sus cifras. Para recibir los 122 € de 22Bet hay que ingresar 122 €, y tras el rollover en triples quedan 35 €: menos de 29 céntimos de valor por cada euro depositado. 20Bet pide 100 € para dar 100 € y, con dobles, deja 51 €. La oferta de cifra mayor resulta 16 € peor, porque la tercera selección obligatoria se come bastante más de lo que aportan los 22 € de diferencia en el titular.

Hacienda entra después, y por una puerta que muchos apostantes no ven. Cada cambio del bitcoin retirado a euros o a otra criptomoneda genera una ganancia o una pérdida que se integra en la base del ahorro, gravada del 19 % al 30 %. Las pérdidas de juego, por su parte, solo se compensan con ganancias de juego del mismo año y hasta su importe, según el art. 33.5.d de la Ley 35/2006. Quien supere los 50.000 € en criptomonedas custodiadas en el extranjero a cierre de año carga con un trámite más, el modelo 721.

Repartir el saldo entre las tres marcas no diversifica nada. 20Bet, 22Bet y BetLabel comparten propietario, TechSolutions Group N.V., y figuran bajo el mismo número de licencia de Curazao, OGL/2024/590/0758; la multa de 10.000.000 € y la inhabilitación de dos años alcanzan a las tres por igual. Si una web deja de cargar, lo razonable es suponer que las otras dos corren la misma suerte. Bitcoin tampoco ahorra papeleo: BetLabel exige verificar la identidad antes del primer retiro relevante y no paga por debajo de 20 €.

Queda, pues, una cuenta sencilla. Lo que se gana al salir de la licencia española se mide en rapidez de depósito y en un bono que, en el mejor de los casos, vale 51 €. Lo que se pierde no tiene precio de mercado: la autoprohibición del RGIAJ, los límites de depósito del art. 36 y la prohibición de medios de pago que encubran crédito. Para quien se inscribió en el RGIAJ porque necesitaba ese freno, la conclusión no admite matices, ya que estas casas no lo aplican y ningún rollover devuelve lo que esa ausencia puede costar.